"Hay quienes venden ropa vintage, y hay quienes construyen un universo entero a partir de ella. Nami pertenece a esta segunda categoría. Su tienda (@itznami_) no es solo un punto de venta, sino un archivo emocional, una cápsula de tiempo donde cada prenda guarda una historia, una textura, una intuición.

Criada entre telas heredadas, revistas viejas y la sensibilidad compartida con su madre, Nami desarrolló un ojo agudo para la calidad, la composición textil y esa vibra difícil de describir pero imposible de ignorar. Hoy, convierte su obsesión en una práctica curatorial: busca, selecciona, cuida y cuenta.
En esta entrevista hablamos del poder simbólico de una bota noventera, de la elegancia sobria de Jil Sander, de la resistencia al fast fashion y de la emoción que se enciende cuando una clienta se prueba algo y dice: “esta soy yo”.
Vestir también es una forma de narrarse. Esta es la historia de Nami —y de las historias que ella rescata con cada costura..."
Lee la entrevista completa en substack: @MagnoliaMag
0 comentarios